jueves, 6 de julio de 2017

Lluvia




Pego mi nariz en el cristal,
mis ojos vagan detrás de la lluvia,
esta lluvia de Julio
que rabiosa inunda el jardín.

Pego la nariz en el cristal
en el cristal de mi ventana
mientras veo el tiempo pasar,
ladrón eterno de sueños y momentos,
pasa también el agua veloz 
y se torna gris oscuro mi mirada.

Pego mi nariz en el cristal,
escribo con un dedo todos los nombres
                         - ausentes -
y en un suspiro cada palabra
que me quedó por decir
o que no pude decir,
me vuelvo pequeñita y me acurruco en tu pecho
cálido cobijo,
mientras a través del cristal llueve,
sigue lloviendo,
como un mar revuelto de lágrimas antiguas.

Veo la tarde pasar sin apenas inmutarme,
en el silencio del jardín donde ahora habitan las sombras,
siluetas abrazadas, escondidas, borrosas
que se sientan y me miran,
con unos ojos color sepia de recuerdo.

Mi mirada ya no es la misma,
ni la lluvia.

©AnaAgudo
Todos los derechos reservados

2 comentarios:

  1. Lluvia, tristeza, poesia. El aterdecer se asoma con toda su triste carga de recuerdos. Seguro que mañana sale el sol.
    Besos.

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