
Ayer y hoy
se confunden en un suspiro,
mañana es solo un sueño
realidad de palabras
que nunca decimos,
mientras pieza a pieza
se deshace el puzzle
que ayer construimos.
Cuando regresen
quizás las emociones
carezcan de acentos,
y en sus ojos haya crecido
un escudo de cota de malla
para los silencios.
No busquéis mañana,
las mariposas de aquel libro
perdieron sus alas,
y está vacía la silla del rosal aquel
donde entonces ella siempre esperaba.
(A.A.M.) (c) 2011
Pero queda una bella flor roja que da color al triste paisaje de las ausencias.
ResponderEliminarY tu bello poema.
Un abrazo.
Gracias Juan, me alegra mucho que te guste
ResponderEliminarUn abrazo tambien para tí
Es un bello poema lleno de añoranzas y recuerdos. Un bello poema salido del corazón. La espera en el rosal es una preciosa metáfora de todas las esperas del mundo. Un abrazo
ResponderEliminarGracias Juanjo, me alegra mucho que te guste, tienes razón de todas las esperas del mundo.
ResponderEliminarUn beso muy grande
Anuska
Por muy inexistente, siempre se idealiza el mañana, sino el tiempo carecería de emoción.
ResponderEliminarUn besazo grande, precioso Ana
Un beso Aurora siempre hay un mañana esperándonos claro que sí y siempre hay que seguir soñando aunque los sueños cambien de cara.
ResponderEliminarGracias me alegra mucho que te guste
Una belleza tu poesía, Ana.
ResponderEliminarUn beso.
Que ilusión encontrarme aquí contigo María, mil gracias, me alegra mucho que te guste, un beso muy grande
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