
El rumor de la noche
me susurra que no estás,
en el abismo de mis ojos
se esconde tu luz,
somos vagabundos del nosotros
de lo que siempre fuimos.
Los jirones de mi alma
dejan a la intemperie
un cajón de anhelos,
que arrastra el viento
sin piedad,
mis manos son siempre lucha
por retenerlos,
aunque la noche me sigue susurrando
que ya no estás,
y que nunca estarás.
(A.A.M.) (c) 2011
Preciosa la imagen poetica de la noche susurrante. Me ha gustado la combinación de palabras como vagabundos, abismos, intemperie y jirones. Buen poema Anuska. Un abrazo
ResponderEliminarGracias Juanjo, un beso muy grande y como siempre mi agradecimiento por tu visita y tu opinion que para mi es muy importante y siempre lo será, ya me dirás por que has elegido esas cuatro palabras ....
ResponderEliminarMuchas gracias de verdad un beso muy grande
Anuska
Muy Bonito Ana...
ResponderEliminarSentimiento en letra... :))
Besos de admiración
La noche no se olvida de nada...
ResponderEliminarun abrazo, besos, ana
Los recuerdos en la noche suelen dar punzadas que no tienen remedio. Sobre todo, cuando esos recuerdos traen un mañana desencantado de ausencias.
ResponderEliminarUn abrazo.
Me sabes, Ana, y sabes cuanto me derrito al leerte.
ResponderEliminarPreciosa!
Abrazotes!
Me suena en el corazón y remese los inquietos deseos que llevo adormecidos en mi memoria...
ResponderEliminarPrecioso Ana.
Como siempre es un deleite el leerte.
Un beso mariposa para ti querida.
Gracias David, me alegra mucho que te guste, agradezco mucho tus palabras
ResponderEliminarUn beso
Aunque tú aparentemente olvides....
ResponderEliminarUn beso Allan, gracias
Así es Juan, la noche no es buena compañera para nostalgias y ausencias, lo peor es cuando te das cuenta que no es un mal sueño.
ResponderEliminarOtro abrazo para tí, siempre me alegra encontrarte
Te sé Mayte, tú no te derritas y sigue escribiendo, otro beso muy grande, me encanta encontrarte
ResponderEliminarGracias Epifanía, por tu visita y por tus palabras siempre amables, me encantan las mariposas
ResponderEliminarUn beso