
El sol con su daga roja de fuego
en un lento atardecer de silencios,
rasga el horizonte de este otoño.
Siento el frío que comienza
o que quizás comenzó hace tiempo,
ese que traspaso la frontera de la piel
y se instaló dentro muy dentro.
Quedaron atrás bocas deshojadas
y páginas de Almas arrancadas
sin futuro
sin retorno.
Otras pisadas se hacen camino
en nuestra calle,
ya no hay pájaros que observan tras el cristal
su partida presagiaba el final.
Un recuerdo a otro otoño
aquel que se llevó en un abrazo los sueños (A.A.M.)
Precioso poema que traes a este blog. Ya te lo he comentado en otro sitio ayer. Me parece muy bonito de verdad.
ResponderEliminarUn beso
Juanjo
Gracias Juanjo, en realidad siempre pongo los poemas primero aquí, en el fondo para que los veas y me digas que te parecen, en este caso has venido despues por aquí. Me alegra mucho que te guste, sabes que tu opinion siempre ha sido y será muy importante para mí, porque sé que es sincera, eres mi amigo y un amigo no siempre tiene que decirte que todo esta bien..
ResponderEliminarMuchas gracias y un beso
Anuska
ay...
ResponderEliminarUn beso Mayte gracias por el paseo, Ay con el Ay......
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