
(Imagen Francés E. Marrian)
Ahora de nuevo yo
caminando sin rumbo
pero centrada en mi rumbo,
curando heridas.
Nada busco
nada quiero
solo continuar descalza
por este sueño sin ventanas,
en silencio y sin hacer ruido
ser recuerdo de acuarelas
con música de ausencias,
que mis ojos sean añoranza en tí
a una hora en punto
y el brillo de una estrella. (A.A.M.)
Precioso poema, precioso y lleno de sensibilidad intimista. A veces uno se desnuda el alma en un poema. Llama la atencion la contradicción entre andar sin rumbo pero seguir un rumbo. El tiempo que marca la añoranza y las ausencias es cruel a veces y otras asesino. Un besazo mi GAA, me ha encantado tu poema. Este blog rebosa poesía.
ResponderEliminarUn abrazo
Juanjo
Gracias por venir, gracias por leer mis pequeños poemas, es cierto a veces uno desnuda el alma en un poema y es muy cruel el tiempo que marca las añoranzas sí, a veces mata.
ResponderEliminarMuchas gracias por todo, un abrazo
Anuska