jueves, 21 de octubre de 2010

NUNCA MIS MANOS


Se han deshojado las caricias
y se van secando a mis pies;

El viento de otoño
ahora mueve tus cabellos,
ya nunca serán mis manos

Lluvia en los ojos
tristeza en la mirada,
sí, es ahora
ha llegado el momento
y llora el otoño, llora. (AAM)

1 comentario:

  1. Precioso este poema que vuelve a ser otoñal, con vientos, miradas, caricias. Triste, si, pero ahora en ti eso es normal. Un beso
    Juanjo

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